El origen de la mirada.
Dicen que los elefantes regresan al origen para morir. Yo creo que los fotógrafos —y cualquiera que se detenga a observar— necesitamos hacer lo mismo: regresar a la experiencia pura para volver a ver.
Este no es un sitio sobre cámaras, sensores o técnica. Es un espacio sobre la mirada como un absoluto.
Estoy convencido de que una fotografía no se hace solo con un dedo y un botón. Se hace con los libros que hemos leído, las personas que hemos amado, los lugares donde nos hemos perdido y las cicatrices que cargamos. Aquí, la fotografía es la excusa para hablar de la vida, y la vida es la materia prima de mis fotos.
En el Cementerio de Elefantes encontrarás:
Vivencias personales: Relatos que a veces no tienen nada que ver con cámaras, pero que lo explican todo sobre mi forma de ver el mundo.
La mirada antes que el visor: Reflexiones sobre cómo la experiencia humana dicta el encuadre.
Silencio: Un respiro frente a la urgencia de las redes sociales.
Si buscas ser un mejor técnico, hay manuales de sobra. Si buscas entender cómo tu propia historia de vida puede transformar tu forma de observar, este es tu lugar.



